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Apuestas y ansiedad: ¿Qué relación existe?

El sector de las apuestas tiene también una serie de inconvenientes que debemos tener en cuenta a la hora de adentrarnos en este sector y una de las más evidentes es la ansiedad, trastorno que se caracteriza por la sensación de que algo malo nos va a ocurrir y se manifiesta a través de numerosos síntomas como sudoración, taquicardia, malestar general, etc.  La principal razón por la cual la ansiedad está presente en las apuestas se debe a que nos estamos jugando dinero y ello implica que, en ocasiones, las emociones nos jueguen malas pasadas. En este sentido, hay que decir que un cierto grado de ansiedad/adrenalina cuando pronosticamos es natural, incluso es una sensación placentera para los jugadores, sin embargo no debemos cruzar los límites que separan la adrenalina de la ansiedad pura y dura, siendo un trastorno que no solamente nos afectará en un momento concreto del evento por el que apostamos sino que también arrastraremos esta sintomatología en cualquier momento y situación. Además, no debemos olvidar que la ansiedad es una de las principales causas por las que tomaremos decisiones poco acertadas a la hora de apostar.


Queda claro que controlar y gestionar la ansiedad es indispensable a la hora de apostar. En primer lugar, si eres una persona que se pone nerviosa con facilidad, impulsiva y con falta de autocontrol deberías descartar las apuestas como afición puesto que es muy probable que no te compense ni a nivel económico ni en cuanto a salud. Aunque ganar dinero sea el objetivo de la mayoría de los que apostamos, no debemos olvidar que estamos ante un entretenimiento/afición. Si eres de los que se ponen excesivamente nerviosos siguiendo un evento o te cuesta conciliar el sueño/estás irascible después de una mala jornada quizás deberías plantearte otras aficiones.

Una de las primeras reglas para apostar es jugar con dinero que no necesites. Si te metes en el "mundillo" porque necesitas duplicar o triplicar tu saldo para poder hacer frente un pago o porque necesitas mejorar tu economía de forma urgente, estás actuando mal. Jugar con dinero que necesitamos implica un extra de ansiedad y, como ya hemos adelantado, te hará tomar malas decisiones y te elevará el grado de ansiedad, por lo que probablemente acabes sin dinero y con "mal cuerpo". 

Es importante que cada uno sea consciente de su personalidad y, sobretodo, ser sincero con uno mismo y llegar a un acuerdo. En mi caso particular, me gustan mucho las apuestas por el hecho de recabar información, acceder a foros de aficionados para conocer las últimas novedades de los equipos, etc...  Pero, reconozco, que me pongo algo nervioso cuando veo el evento en directo. Si noto que los nervios dejan de ser sanos apago la televisión y me voy a dar un paseo. Hay que ser consciente que no depende de nosotros que entre la pelota o que el árbitro saque una tarjeta amarilla. Nosotros ya hemos hecho nuestro trabajo y hemos disfrutado con ello. Lo que tenga que ser, será. Pero si que depende de nosotros acabar con mal cuerpo o no. De igual forma que no suelo hacer "apuestas live" por la misma razón, para evitar la ansiedad así como restar posibilidades de que mis emociones, en ese momento, me jueguen una mala pasada. 

A todos nos gusta ganar y a todos nos jode perder. Si una noche nos entra todo y ganamos 300 € estaremos contentos y con una sonrisa de oreja a oreja. Por contra, si perdemos 300 € nos quedaremos enrabietados y algo tristes. Pero establezcamos unas normas y tengamos en cuenta que en la vida no todo es el dinero, sino que también la salud juega un papel muy importante y no debemos arriesgar por culpa de una afición. No lo olvidemos, apostar es entretenimiento. Si quieres dinero seguro, ponte a trabajar. 

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